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Aulas Profesionales de Emprendimiento, para empoderar a los centros de FP

En el día de ayer celebramos la 1ª sesión de las Jornadas de Empoderamiento a los centros de FP a través de las Aulas Profesionales de Emprendimiento (APE, en adelante). Estas jornadas forman parte de un importante proceso de innovación que vamos a llevar a cabo para conseguir el mayor impacto y efectividad posible de un recurso que es clave para que nuestra FP asegure una verdadera empleabilidad del alumnado.

Puede resultar lógico que nos lancemos a realizar formación de profesorado ante la llegada de un recursos realmente novedoso en nuestras enseñanzas. Pero bajo mi punto de vista, la clave es entender al docente que las va a poner en funcionamiento, las va a usar y las necesidades que tiene. Sin esta idea básica e inicial, se corre el riesgo de ofrecer una propuesta que no satisfaga sus necesidades del profesorado, el encargado de llevar a cabo la propuesta.

Es por ello que, junto con el Centro Regional del Profesorado de FP, estamos llevamos a cabo una serie de acciones para conocer la situación, el contexto que vivimos en la actualidad en esta materia. Y será este hecho el que nos permita explorar posibilidades de ofrecer una verdadera solución que facilite la tarea del profesorado en el lanzamiento y gestión de un APE.

En este sentido, dentro de las acciones citadas en el párrafo anterior, está la celebración de unas jornadas sobre APEs, que, en primer lugar nos manifiesten el interés del profesorado. El hecho de contar con 154 docentes de FP interesados en la materia nos demuestra que el problema existe y que debemos darle una solución que satisfaga sus necesidades, sobre todo, por la novedad de la misma.

Por ello, invito a seguir una proceso de trabajo cooperativo entre todos los implicados en estas acciones, porque será el que verdaderamente marque la hoja de ruta a seguir como recursos, y como programa clave que permita aumentar el valor de nuestra FP.

Pilares fundamentales de un Aula Profesional de Emprendimiento

Durante estos días comienzan a llegar las comunicaciones a algunos centros de toda España de la dotación de un Aula Profesional de Emprendimiento (APE, en adelante). Según los planes del Ministerio de Educación y FP, serán en total 1800 unidades las que vayan a modernizar las instalaciones de nuestros centros con un recurso que considero imprescindible para la FP de hoy.

Pero, ¿qué hay detrás de una APE? Bajo la idea del fomento del emprendimiento y el autoempleo, hay un fuerte componente de reforma y actualización metodológica. Obviamente, el punto de partida consiste en entender el tipo de perfil que debemos formar hoy. Me gusta mucho una frase de Álex Osterwalder, autor de diversos libros de emprendimiento, y que cita así: “El modelo de negocio de cualquier rompería caduca, como un yogurt en la nevera”.

La idea es clara. Existen muchas tendencias de mercado que lo están cambiando todo: Internet de las cosas, colad, realidad aumentada, virtual o mista, sensores, drones, impresión en 3D, mobile Health o movilidad urbana, las fintech, el crowdfunding o blockchain, la gamificación o cómo debemos entender hoy la formación lo están cambiando todo. Y no sólo por las posibilidades de innovación de generan por sí solas, sino por el incremento exponencial al que pueden dar lugar en la medida en que se combinen. Esto cambia totalmente la realidad de nuestras empresas que se ven obligadas a innovar para sobrevivir en el mercado. Y es este hecho el que debe hacernos reflexionar sobre el perfil de alumno que debemos formar.

En la misma línea se manifiesta el Foro Económico Mundial cuando detalla las habilidades mas valoradas en el trabajo en el 2025. Así, y por orden, señala que se precisa: pensamiento analítico y de innovación, aprendizaje activo y estratégico, resolución de problemas complejos, pensamiento crítico, creatividad, originalidad e iniciativa, liderazgo e influencia social, uso de la tecnología y diseño y programación de tecnología.

Y ¿cómo podemos formar en esa línea? Pienso que necesariamente cambiando, actualizando la metodología, de tal manera que nos permita conseguir la competencia técnica, y a la vez, las soft skills demandadas. En este sentido defiendo que el uso de metodologías ágiles permite conseguir el objetivo de forma plena. Este blog tiene como uno de sus focos la difusión de múltiples experiencias en ese sentido.

Pero el uso de metodologías ágiles y activas nos va a exigir nuevos recursos, ya sean didácticos, espaciales o personales. Y es aquí donde entran de lleno las APEs. Porque con sus múltiples posibilidades, crean un nuevo ámbito que, como docentes, podemos manejar con el fin de que el alumnado decida y construya a partir del mismo.

Así, os presento el APE del IES Consaburum, ya en su tercer curso escolar, que nos está pérmitiendo la actualización de nuestra respuesta educativa dando paso a nuevas metodologías, recursos, espacios y organización, foco del proyecto de innovación FPi que estamos trabajando en los últimos 2 cursos.

Explora nuestro día a día. No te dejará indiferente. Te animo a dar el paso, y cómo no, a colaborar en el futuro, entrando a formar parte de una red de centros innovadores que persiga la actualización continua para dar respuesta a las exigencias que nos plantea la sociedad en todo momento:

Os leo! 😉

Un ejemplo de aula de emprendimiento

Nos dejamos de teorizar, para pasar a la parte práctica. Tras el análisis de la situación, y reflexionar sobre nuestros propósitos, nos toca concretar. En este post, definiremos cómo queremos que sea nuestro aula de emprendimiento, con un ejemplo que estará en continua y constante revisión. Esperemos os guste.

Para ello, comenzaremos con una vista muy intuitiva, que nos permite ver la planta del diseño. Y posteriormente justificaremos de forma razonada la propuesta.

Pero antes, debemos recordar nuestro propósito: consecución de resultados de aprendizaje, pero bajo el trabajo intensivo de las soft skills. De forma gráfica tendríamos:

Estamos hablando de trabajar intensamente las habilidades que se demandan para ser un ciudadano y un trabajador de hoy, del siglo XXI, a saber:

  1. Creatividad. Y dentro de ésta, claramente haremos referencia al trabajo proactivo, con espíritu crítico y fomentando la curiosidad.
  2. Comunicación, tanto verbal como escrita; tanto formal como informal, y con un manejo intenso de las TIC en todo el proceso.
  3. Cooperación, trabajando de forma colaborativa en equipos, con un trabajo intenso en visión, liderazgo y flexibilidad.
  4. Confianza, el resultado de las tres anteriores, es decir, interés, compromiso y mejora de la autoestima del alumnado.

Es precisamente este norte, el que nos obliga a aplicar nuevas metodologías, y con éstas, además, el rediseño de espacios

La propuesta que traigo es la siguiente: la imagen ha sido generada a escala con Roomle. Posteriomente, la planta se ha retocado con Procreate, app de dibujo y retoque, en mi caso, para Ipad:

Planteo un aula dividida en 4 espacios fundamentalmente:

1. Espacio de creación – prototipado – presentación. Este espacio se ha diseñado para: 

    1. Esta primera zona representa un espacio de trabajo configurable. Consta de 10 mesas de 2 metros de largo por 1 de ancho, y están equipadas con ruedas. En cada mesa caben 3 alumnos, por lo que podemos trabajar en óptimas condiciones 30 alumnos. Tiene además 5 tableros móviles de 2 metros de ancho por 2 de alto. 
    2. De esta forma, jugamos con varias configuraciones en este espacio. Podemos optar por:
      • Un espacio organizado de forma tradicional, para clases magistrales. Y también para la realización de presentaciones unidireccionales.

      • Un espacio de trabajo para trabajar creatividad, mediante la organización de mesas para grupos de trabajo, agrupando mesas de 2 en 2. Esta misma disposición nos permite trabajar prototipado con grandes espacios, sin perjuicio de un espacio específico para albergar herramientas e material de prototipado específico.

      • Y podemos establecer una organización pensando en debates, mediante el trazado de las mesas en U. 

2. Espacio de coworking. Este espacio es propicio para:

    • Compartir inquietudes y recursos entre alumnos y exalumnos emprendedores. De esta forma, exalumnos que han emprendido o están e proceso, comparten con nosotros su día a día, profundizando sobre todo, en las dificultades propias de cada negocio.
    • A la vez, acceden a un servicio de mentoring con el fin de ayudarles en su proyecto. Para este paso, contamos con 2 mentores, que aportarán su experiencia en los proyectos.
    • También utilizamos esta sala para llegar a acuerdos comunes en todos los grupos de trabajo, mediante reuniones llevadas al efecto.
    • Podemos ver cómo quedaría este espacio, ahora desde el interior:

3. Espacio de investigación – compartir – publicar. En esta zona, contamos con equipos informáticos que nos permiten trabajar con información. Una vez que hemos delimitado el campo de trabajo de nuestro proyecto, podemos:

    • Buscar información, paso lógico dentro del proceso de investigación que hay que llevar a cabo en todo proyecto.
    • Coordinación del equipo, y gestión ágil del proyecto, mediante tablero creado en Trello. Y a través de diferentes herramientas colaborativas como Drive, Dropbox y otras.
    • Creación de contenidos a través de la gestión de un blog, que actúa como cuaderno digital. A través del portfolio digital crearemos entradas que evidencien el trabajo realizado, incluyendo texto, imágenes, infografías, vídeo, audio, presentaciones, y otros.
    • A modo de ejemplo, podemos ver cómo quedaría la propuesta desde el interior:

4. Espacio de grabación. Este último espacio está dedicado a un aspecto que consideramos muy importante. Grabar en vídeo representa una síntesis de todos los aspectos trabajados en aula: tanto contenidos, como la evidencia de las habilidades que han desarrollado, es decir, creatividad, como no, la comunicación, el trabajo en equipo y por supuesto, la confianza. Grabar en vídeo hace que en un producto de 5 ó 10 minutos, tengamos constancia de gran parte del trabajo desarrollado. Por eso, es importante, y ganará en importancia. Un ejemplo de la propuesta, sería ésta:

Este esquema básico, dispone de grandes ventajas, al trabajar con espacios específicos en función de la dinámica o actividad que se desarrolla, y a decisión del propio alumnado.

Obviamente siempre es susceptible de mejora; sería ideal contar con paneles interactivos en los espacios, polivalente y uso de las TICS. Además, el uso de tablets en todo espacio, daría mucha más polivalencia el trabajo desarrollado. 

En cualquier caso, este planeamiento facilita mucho el trabajo de proyectos, y centrarnos en la consecución de resultados de aprendizaje, pero trabajando de forma específica las habilidades blandas, y así, preparar a nuestro alumnado para poder acceder a la vida laboral y personal de hoy, del siglo XXI.