Guía para evaluar una actividad formativa [para aula del futuro]

Seguimos avanzando sobre las diferentes posibilidades que ofrece un aula del futuro en nuestro centro, y la última estación versa sobre la evaluación. Vamos a desarrollar una guía para poder evaluar la actividad formativa que hemos descrito en el escenario propuesto.

1. Título de la actividad formativa:

“Evaluando el trabajo de un emprendedor”

2. Nombres de los miembros del equipo:

Los docentes que van a llevar este proyecto son:

  • Pablo Peñalver Alonso
  • Carmen Palomino Nieto
  • Marta Cánovas Díaz

3. Objetivo de la prueba piloto en el aula.

En este apartado nos preguntamos qué se pretende lograr con el proyecto piloto, y en nuestro caso, consiste en evaluar aquello que va más allá de los contenidos, como son las 4 habilidades básicas en las que sintetizamos el perfil de un emprendedor, a saber:

  • Creatividad, aunque también está detrás el espíritu crítico, la curiosidad y la proactividad.
  • Comunicación, a todos los niveles, formal e informal, verbal y escrita, y cómo no, mediante el uso de las TICs.
  • Cooperación, y con ella, la visión, el liderazgo y la flexibilidad.
  • Confianza, junto con ésta, el interés, el compromiso y la autoestima.

4. Objetivo de evaluación.

Es este apartado nos preguntamos por el tipo de información que necesitamos recopilar y dónde podemos encontrar la información necesaria. 

Dentro del marco de la evaluación continua, obtendremos información antes, durante y después del proceso educativo, por lo que establecemos el siguiente cuadro informativo explicativo:

MOMENTO TIPO DE INFORMACIÓN LUGAR
1. Antes del proceso

1.1. Nivel de conocimientos previos

1.2. Nivel de motivación del alumnado

1.3. Propuestas de contenidos por parte del alumnado

Actividades de motivación antes de cada reto y de cada sesión
2. Durante el proceso

2.1. Nivel de consecución del resultado de aprendizaje en lo que marca cada criterio de evaluación

2.2. Nivel de logro dentro del perfil marcado como alumno emprendedor

2.3. Autoevaluación de cada alumno en la realización de la tarea

2.4. Coevaluación, analizando la participación de los demás compañeros de equipo en la realización de la tarea.

A la entrega de la tarea, se establecen rúbricas para la realización de la misma, que marcan dos aspectos: logro del resultado de aprendizaje, y nivel de participación desde el punto de vista emprendedor.

Autoevaluación.

Coevaluación.

3. Después del proceso

3.1. Valoración de la práctica docente

3.2. Valoración de los recursos

3.3. Valoración del método

3.4. Valoración de los espacios

3.5. Valoración de las actividades complementarias y extraescolares

3.6. Valoración del curso

3.7. Aspectos positivos

3.8. Aspectos negativos

3.9 Propuestas de mejora

Formaulario de Google Drive con las cuestiones planteadas al finalizar cada evaluación.

5. Herramientas de evaluación.

Llega el momento de recoger algunas de las herramientas útiles y eficaces de evaluación: 

  • La observación es clave en este tipo de metodología. Y no sólo al comienzo de cada reto, o en cada sesión, sino a lo largo del desarrollo de la misma. De esta forma, explicado el concepto, o las ideas para desarrollar el proyecto, la función principal del docente es comprobar el funcionamiento de cada grupo y orientar en las tareas que estén desarrollando, así como atender de forma personalizada a cada alumno.
  • El uso de rúbricas será clave al final de cada entrega. Siguiendo la gestión de proyectos con SCRUM, haremos una entrega cada 15 días por término medio en una reunión de revisión, y la forma que tenemos que valorar el trabajo será mediante las rúbricas que previamente se habían definido. En las rúbricas se señalan items que tienen que ver con el grado de consecución de los resultados de aprendizaje, pero también con las competencias de logro de un alumno emprendedor.
  • Autoevaluación. Con la entrega, cada alumno debe valorar su grado de participación tanto de forma cuantitativa como de forma cualitativa. Para ello, se habilita un apartado en el aula virtual.
  • Coevaluación. Como en el caso anterior, con la entrega quincenal, el alumnado debe evaluar a los compañeros de equipo, con una valoración tanto cualitativa como cuantitativa. Para ello, también se habilita un espacio en el aula virtual.
  • Reunión de retrospectiva. Al margen de la reunión de revisión que se realiza con el profesor, y con el ánimo de valorar el trabajo desarrollado, cada grupo de trabajo también se reúne quincenalmente para analizar cómo han funcionado como equipo. En este sentido aportan los aspectos tanto positivos como negativos. Con respecto a éstos últimos, deciden un aspecto a mejorar y se establece una métrica para comprobar si en el siguiente sprint se ha conseguido mejorar.
  • Encuesta para la valoración de la práctica docente. Al final de cada evaluación se cumplimenta por parte del alumnado un cuestionario donde se valora todo aquello que se ha trabajado o interviene en el proceso educativo: metodología, recursos, espacios, organización, pero también aquello que consideran más relevante y lo más negativo, incluyendo un apartado final con propuestas de mejora.

6. Evaluación, análisis e interpretación.

En este apartado identificamos los puntos fuertes y beneficios de la prueba piloto en el aula, junto con los desafíos y puntos débiles. También identificamos posibles soluciones y mejoras.

Puntos fuertes Puntos débiles Posibles mejoras

1. El alumnado es un agente activo en el proceso de evaluación

2. El alumnado conoce los criterios de evaluación con detalle y su desglose en forma de rúbrica

3. El alumnado aporta su punto de vista para mejorar el proceso

4. Contamos con mucha información, no sólo para garantizar la evaluación del alumnado, sino también para mejorar el proceso (clave si queremos mejorar de forma continua).

1. Evaluar determinados aspectos de emprendimiento, por su dificultad para ser establecido en rúbrica

2. Rodaje necesario por parte de las partes implicadas para que el sistema funcione.  A veces se olvida realizar autoevaluación y coevaluación, y de esta forma, no puede darse una calificación al resto de alumnos.

3. Tiempo de dedicación a la evaluación. Es imprescindible tener una hoja de cálculo potente para recoger la información y que haga todas las operaciones de cálculo (a veces complejas)

1. Investigar y conocer otras herramientas para evaluar el perfil emprededor de cada alumno en la realización de las tareas

2. Dedicar un tiempo exclusivo para explicar la forma de evaluar

3. Mejorar y refinar la hoja de cálculo que sirve de soporte para calcular las calificaciones.

7. Recomendaciones.

Por último nos preguntamos, ¿qué podríamos hacer para que otros docentes puedan llevar a cabo esta experiencia? ¿Qué consejo podría dar para aquello docentes que quieran seguir estos pasos y qué recomendaciones doy para adoptar y adaptar las conclusiones y experiencias en el contexto de enseñanza?. Voy a dar algunas recomendaciones que son de mi cosecha personal, y pueden ayudar a su puesta en práctica:

  • Antes de nada, es preciso saber que tenemos que ser conscientes del momento que vivimos. La realidad ha cambiado, el tipo de alumnos, sus necesidades, las necesidades de las empresas, y ello nos condiciona de forma clara en nuestra profesión.
  • Así asumido, hay muchas metodologías nuevas y diferentes. No se trata de aplicarlas todas ellas. Se trata de conocerlas (eso sí) y decidir de qué forma podemos mejorar el proceso educativo para conseguir los objetivos del tipo de ciudadano a formar hoy.
  • De la misma forma, hay cientos y cientos de aplicaciones. Todas están genial. Pero no todas valen para el aula, y para el concepto que vamos a plantear. Tampoco de trata de saberlo todo de todas. Se trata de decidir aquellas que son más relevantes según tu propuesta, y saber de antemano, que como tal, van a ser objeto de actualización y mejora constante.
  • Con esa idea en mente, considero clave no agobiarse en este punto. Hay que ir poco a poco a poco. Proponer un concepto nuevo. Llevarlo a la práctica, y aprender. Y mejorarlo. Creo que esta es la clave. Se pueden hacer muchas cosas, pero valoro más trabajar, innovar, poco a poco y no ser un revolucionario. Por lo menos, mi experiencia me ofrece más seguridad a la hora de abordar cambios.
  • Este proceso te llevará a la necesidad de modificar espacios, y conseguir otras estructuras que facilitan y mejoran todo el proceso. Y es ese punto, la realización de este curso es clave.

La plantilla del escenario del Aula del Futuro forma parte del kit de herramientas del Aula del Futuro (creado por European Schoolnet), disponible en la página web del Aula del Futuro: http://fcl.eun.org/toolkit

El kit de herramientas del Aula del Futuro está utilizando la licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional  

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